jueves, 29 de julio de 2010

Cataluña, una vez más, a la vanguardia

Ayer, miércoles 28 de Julio de 2010 fue, sin duda, un día histórico para todos los españoles que día tras día nos erigimos en defensa de los animales.

El Parlament de Catalunya aprobó por 68 votos a favor frente a 55 en contra la prohibición de celebrar corridas de toros en todo el territorio autonómico a partir del 1 de Enero de 2012.

Pero sin duda esta noticia no ha sido algo que a partidarios y detractores haya pillado por sorpresa. Hacía cosa de un año, la plataforma Prou! (¡Basta! en catalán) presentaba ante el hemiciclo autonómico una iniciativa popular para que la "fiesta nacional" fuese erradicada, al menos, en Cataluña.

Pero ante una iniciativa en favor de la protección de los animales que incluyera al toro, algunos encontraron enseguida material para avivar sus propias calderas y presentarla ante el Parlament como un rechazo de los "símbolos" de España en Cataluña, como es el caso de Esquerra Republicàna, lo que a su vez sirvió a muchos defensores de la fiesta para hacérnoslo ver a los demás únicamente como un símbolo del separatismo. Nada más alejado, sin duda, de las intenciones de Prou!.

Uno de los principales argumentos en favor de la prohibición era el precedente que había sentado en 1991 el Parlamento Canario. Bien es verdad que la situación de Canarias no era comparable, pues a la poca tradición taurina en el archipiélago, se unía la dificultad de transportar los animales desde la Península.

Desde luego no sorprende que quienes rechazan todo lo que viene de Cataluña, como digo yo, los de siempre, hayan alzado sus voces en defensa de lo que ellos consideran un símbolo de unidad nacional, una seña de identidad del espíritu españolista del puro y la copa de cognac y los domingos a misa. Una vez se aceptó a trámite la iniciativa popular, los dueños y señores de los feudos del Partido Popular, defensores como ya he dicho de ese modelo de España, como son los señores Valcárcel, Camps y la señora Esperanza Aguirre (Murcia, Valencia y Madrid respectivamente), no tardaron en iniciar los trámites para declararla dentro de sus territorios como bien de interés cultural. Sí, porque lo que se hace en clave autonómica en Cataluña es separatismo, y lo que se hace en clave autonómica en Madrid, Valencia o Murcia es salvamento de la patria.

Ahora bien, quizá el ejemplo que voy a describir ahora sea muy típico y muy simplón, pero es suficiente para mi intención. Pongamos que un día Esperanza Aguirre, Presidenta de la Comunidad de Madrid, saliera como cada día de su casa en la céntrica Calle de la Madera, en el barrio de Malasaña, y que al llegar a la Plaza de la Luna, situada tras la Gran Vía, viera a una multitud gritando y silbando animosamente, y que cuando se acercara más, viera en el centro de esa multitud, a un hombre vestido con lentejuelas y de la forma más estrambótica posible sujetando por las patas a un mastín, y, con la otra mano, sosteniendo un cuchillo con el que previamente le ha abierto las tripas, que están cayendo sobre el pavimento mientras, en sus últimos instantes de vida, el cánido derramara sus lágrimas... ¿Alguien piensa que Esperanza Aguirre o cualquiera de lo defensores de la fiesta reaccionaría positivamente ante esto? Pues, por crudo que parezca, esto es lo que algunos llaman la "fiesta nacional", el ver como un animal, en clara desventaja, es alanceado, acuchillado y desangrado en mitad de un ruedo mientras las multitudes disfrutan de su suplicio y aplauden a su torturador por lo bien que ha hecho sufrir al animal.

Y sin duda, como miembro del PSOE, espero que un partido que se erige en defensa del Medio Ambiente y la sostenibilidad, vote, si llega algún día al Congreso, en favor de esta abolición, o que, por lo menos, de libertad de voto a sus diputados como ha hecho el PSC.

Y así, un año más tarde, aquí nos encontramos, en un país conocido en el exterior (muy a mi pesar, por lo menos) por los toros y el olé olé!, donde ya sólo en 15 de las 17 CC.AA se podrá disfrutar del espectáculo de la muerte de un animal de la manera más lenta, cruel y sanguinaria.

Que nadie me venga con cinismos de que también a los cerdos se les mata... claro que se les mata, pero de una forma rápida y no torturándoles lentamente mientras se disfruta de ello... que ningún ignorante me venga a decir que los toros se extinguen si no hay corridas de toros... los toros no se extinguen por la sencilla razón de que es el macho de la vaca, y es necesario para inseminarlas, o que nadie se atreva a decir "es que es libertad", porque igual que tú no eres libre para coger y pegarle una paliza a tu mascota y no tener responsabilidades penales por ello por la Ley de Protección Animal (cada comunidad autónoma tiene una propia), tampoco eres libre de ir a ver una tortura como esa. ¿O es que alguien piensa que están bien aceptadas las peleas de perros, ahora en la clandestinidad por considerarse delito?.

Hace unos meses localizaba en Internet una viñeta de Ernesto Rodera en la que un macho cabrío decía "Sin corridas de toros no habría lidia, sin caza no habría equilibrio ecológico, la crisis puede servir para ganar productividad y competitividad. Si uno se empeña puede justificar lo que sea." Cuánta razón tenía.

miércoles, 14 de julio de 2010

España, campeona


Habría que vivir como un ermitaño en un monte para no enterarse de que la Selección Española de Fútbol ha ganado, por primera vez en su Historia, la Copa del Mundo en Johannesburgo.

Para los que no le gusta el deporte rey, ni siquiera cuando se trata de campeonatos internacionales, no significa nada… ¿o quizás sí?

Es muy probable que si nuestra selección de waterpolo ganase el mismo título, la vida transcurriría sin más sobresaltos que una pequeña referencia en los periódicos de tirada nacional, pero por algo llaman al fútbol, como he dicho antes, el deporte rey. Y esto es porque tiene la capacidad de movilizar a millones de personas, más incluso que unas elecciones generales. Esto es un gesto que algunos califican de “paleto”, por aquella visión trastocada del fútbol de la bolsa de patatas, la cerveza y la tarde de domingo…

Pero esta vez no. Esta vez no se trataba de una mitad de la familia delante del televisor defendiendo a una empresa privada, no, esta vez toda la familia se encontraba viendo a once tíos que representaban nada menos que a 47 millones de ciudadanos…. Y ganaron… pero no ganaron 23 jugadores y un seleccionador, no, ganaron, como digo, 47 millones de personas.

Parece mentira que tan sólo un día después de la manifestación en defensa del Estatut de Catalunya por las calles de Barcelona, que desembocó en una manifestación soberanista, una única nación, la española, esa nación tímida a mostrar sus sentimientos por miedo a calificativos fascistas, vibrara con una misma voz cuando en el minuto 116, un ranero, como llaman a los paisanos de Fuentealbilla (Albacete), conseguía colarle el balón a Stekelenburg, capitán y portero de la selección neerlandesa.

Ciertamente nuestros jugadores pueden recordarnos fácilmente a determinados versos del poema Vientos del pueblo de Miguel Hernández, aquellos que decían

Asturianos de braveza,
vascos de piedra blindada,
valencianos de alegría
y castellanos de alma,
labrados como la tierra
y airosos como las alas;
andaluces de relámpagos,
nacidos entre guitarras
y forjados en los yunques
torrenciales de las lágrimas;
extremeños de centeno,
gallegos de lluvia y calma,
catalanes de firmeza,
aragoneses de casta,
murcianos de dinamita
frutalmente propagada,
leoneses, navarros, dueños
del hambre, el sudor y el hacha,
reyes de la minería,
señores de la labranza,
hombres que entre las raíces,
como raíces gallardas,
vais de la vida a la muerte,
vais de la nada a la nada:
yugos os quieren poner
gentes de la hierba mala,
yugos que habéis de dejar
rotos sobre sus espaldas.

Porque eso es lo admirable, que no se piensa, o no debería pensarse, que quien nos metió en la final de un cabezazo fue un catalán, usando un tono despectivo, no, sino que fue un español de Cataluña, igual que quien bailó con el balón ante los alemanes fue un español del archipiélago canario, Pedrito,… Sin embargo, no nos debe de extrañar que en el autobús que recorrió anoche las calles de Madrid ondearan la senyera haciendo mención a Cataluña, Valencia, Aragón y Ballears, la blanquiverde andaluza, la ikurriña de Javi Martínez o la tricolor canaria, porque nuestros jugadores se acuerdan de su tierra, es normal. Andrés Iniesta se acordaba de Fuentealbilla, y si hubiera tenido una bandera de su pueblo, o de Castilla-La Mancha, la hubiera ondeado, y no por eso debemos pensar que es un nacionalista o un independentista manchego.

Debería servir de lección para aquellos que dicen que se rompe España, o que España no es una nación… España es una nación plural, pero unida. Y esta unidad no es necesario que se imponga a golpe de bandera, porque es un sentimiento que aflora por sí mismo, ya se sea de izquierdas, de derechas o apolítico, no confundamos el ondear la bandera y sentirte orgulloso de tu país con el hacer alusión a un pasado funesto como fue el Franquismo, no cometamos el error de dejar que unos pocos se apropien de nuestros símbolos, porque nuestro propio escudo nos recuerda que somos una pluralidad pero con un mismo sentimiento, nos lo recuerdan esos 5 escudos de los antiguos reinos (Castilla, León, Aragón, Navarra y Granada) junto con el símbolo de la Casa de Borbón en el centro.

Algunos dicen que la victoria española sólo ha servido como engañabobos, para que nos olvidemos por unos días de la situación del país (paro, desprestigio de la política, caída de la confianza,…). Y la verdad, tienen razón, pero no en lo referente a calificarlo de modo negativo. Los españoles necesitaban un estímulo, algo que les alegrase, algo que les sacara de la monotonía informativa centrada casi únicamente en la crisis, y, por suerte, lo han conseguido.

Dice un bueno amigo mío que en el Mundial es donde las naciones se juegan su prestigio, y hasta hace poco no le había tomado en serio, pero lo cierto es que ahora me he dado cuenta de que no le falta razón, porque España se jugaba mucho y, sin duda, lo ha ganado todo.

domingo, 4 de julio de 2010

Madrid, paralizado


Decía Oscar Wilde, autor de la tan renombrada y de nuevo de actualidad “El retrato de Dorian Gray”, que sólo podemos dar una opinión imparcial sobre las cosas que no nos interesan, sin duda por eso mismo las opiniones imparciales carecen de valor.

No he negado nunca mis ideales, y espero no tener que hacerlo nunca, porque ese será el momento en que la democracia habrá desaparecido. Nunca he negado que mi ideología se asemeja en gran parte a la del Partido Socialista Obrero Español, que se asemeja, pero que NO ES LA IDEOLOGÍA CALCADA del PSOE. Por mucho que algunos lo piensen, si mi partido me dice que me tire por el Viaducto de Madrid, no me voy a tirar. Ahora bien, si ese partido sigue siendo el abanderado de mis ideas lucharé por él y trabajaré duro.

Dicho lo cual, que creía que era necesario decirlo, pasaré a escribir sobre un hecho que ha conmocionado no sólo a la ciudad afectada, Madrid, sino a toda España.

A mediados del pasado mes de Junio, los trabajadores de Metro de Madrid anunciaron tres días de huelga (del 29 de Junio al 1 de Julio) con servicios mínimos del 50%. Pero llegada la mañana del día 30, a las 6:00, hora a la que abre el Metro, los madrileños se encontraron con estaciones cerradas, en cuyos paneles figuraba el paro total del servicio. Las consecuencias no se hicieron esperar: autobuses de la EMT en Madrid y del Consorcio de Transportes de la Comunidad de Madrid repletos de pasajeros, largas colas en las paradas y los intercambiadores, andenes de Cercanías (bajo jurisdicción del Ministerio de Fomento, no de la Comunidad, para que no nos olvidemos) atestados…

El gran Madrid se quedaba sin una de sus motores, un motor que transporta cada día a más de 2.000.000 de personas no sólo de la capital, sino también de Getafe, Leganés, Alcorcón, Alcobendas, Coslada,…

Pero llegó el día 30 y los vagones seguían en las cocheras, pero esta vez bajo aviso para que los usuarios pudiesen tomar precauciones.

El sentimiento general en la calle era de crítica radical hacia los trabajadores de Metro, los ciudadanos, que en 23 años no habían sufrido algo de tal envergadura, mostraban así su descontento causado por su llegada tarde a sus puestos de trabajo o a su destino. Pero no sólo el pueblo alzó su voz, pudimos también escuchar al Ministro de Fomento y Vicesecretario General del PSOE, José Blanco, hablar de “insolidaridad” al referirse a los huelguistas por la falta de servicios mínimos. Pero a quien se esperaba escuchar a la máxima responsable del Metro de Madrid, la Presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre. Y para quienes siguen mínimamente el panorama político-social español, de uno u otro signo, no les sorprendió la reacción de la lideresa madrileña. De su boca llegaron incluso a salir expresiones como “borroko-sindicalistas”, no podíamos esperar menos de ella los que estamos bajo su Gobierno.

Esperanza Aguirre, José Blanco, los ciudadanos de la Comunidad,… hemos escuchado sus opiniones en diversos medios. Pero, ¿no deberíamos ir al origen de la huelga? Los trabajadores. Para quienes no lo sepan, los trabajadores de Metro de Madrid (conductores, controladores, limpiadoras, guardias de seguridad,…) NO SON FUNCIONARIOS como Aguirre quiere hacer creer. Es algo comprobado y que no ofrece duda. Por tanto, de esta afirmación se desprende que sí pueden ser despedidos y que NO SE LES PUEDEN APLICAR LAS MEDIDAS DE AUTORIDAD DEL GOBIERNO CENTRAL. Ese y no otro ha sido el motivo de la huelga, que se ha violado el convenio colectivo, lo cual sería legítimo, pues el Derecho Laboral establece que las leyes derogan los convenios colectivos. Pero es que estamos hablando de que se ha aplicado a personal laboral, vinculado por un contrato y no un nombramiento (como los funcionarios), una serie de medidas (como la rebaja del 5% del sueldo) que iban orientadas a los funcionarios única y exclusivamente.

Esta es la triste historia de las empresas públicas en la Comunidad Autónoma de Madrid. Desde luego el liberalismo radical que encabeza Esperanza Aguirre es una ideología que aprueba la privatización (o capitalización), pero tenemos modelos conservadores como el de La Rioja (por no irnos a modelos de Gobiernos socialistas como Extremadura y Andalucía), en que las empresas públicas son una bandera de estado de bienestar en todo momento. Pero llegará Mayo y las urnas volverán a dar masiva legitimidad a este Gobierno Autonómico. Por tanto nos queda hacer alusión a esa popular expresión de “cada uno tiene lo que se merece”, y los madrileños nos lo tenemos que aplicar.

jueves, 10 de junio de 2010

Hacer un pan como unas hostias


Anoche mismo el programa 59" de La 1 de TVE nos presentaba el amplio abanico de religiones que se dan en nuestra sociedad: islámicos, evangelistas, judíos, católicos y ateos.

Las posiciones, antes de que empezara el debate estaban muy claras: evangelistas, judíos y musulmanes en favor de la plena libertad religiosa y de la retirada de la religión de los ámbitos público frente a los católicos, firmes defensores de la continuidad monopolizadora de su rama religiosa en nuestra sociedad.

De estos se desprendía un tono de cínico victimismo que en mi opinión debía de generar vergüenza incluso en los propios cristianos practicantes. Los ponentes eran dos sacerdotes, uno de ellos, Jesús de las Heras Nazaret, un contertulio ya habitual en el programa. Era sin duda éste el que llamaba a la sociedad española a una movilización contra lo que él calificó como "neototalitarismo fascista" en referencia a la retirada de símbolos religiosos de los espacios públicos.

Pero esta es sin duda anécdota más de la larga lista de intromisiones de una empresa de carácter moralista como es la Iglesia Católica. A pesar de que, según los datos manipulados por De Las Heras, el 77% de la sociedad española se declara católica, lo cierto es que los índices de religiosidad son cada vez más bajos. Además, la llegada de inmigrantes que profesan otras religiones como el islam, hace que esta cifra se reduzca a una velocidad aún mayor. Pero es que ni siquiera debemos remontarnos tanto a los datos, nos basta con acudir al Artículo 16.3 de la Constitución Española, donde se explicita Ninguna confesión tendrá carácter estatal...

Con esto no hay que ser un lince para entender por tanto que en los espacios públicos, es decir, estatales, autonómicos, provinciales y locales, ningún símbolo religioso tiene cabida, ya que en España conviven tantas confesiones como representantes se sentaron ayer en la mesa de los Estudios de Prado del Rey.

No hago una declaración de intolerancia al decir que es deleznable que se hable de "borrar la Historia" o de "neototalitarismo" en lo referente a esta retirada. Lo que sí es totalitarista es que un judío vaya a un hospital público y sobre si cama se alce un crucifijo, o más totalitarista es que cuando uno vaya hacia El Escorial deba ver una enorme cruz erigida con carácter estatal para conmemorar a los "caídos por España", enterrados junto a un traidor a España y a la democracia como fue Francisco Franco, que salía bajo palio de las iglesias para quien no lo recuerde.

Pero qué podemos esperar de quienes convocan manifestaciones contra el Gobierno encubiertas y luego no se les ve en las que hay contra la guerra o contra la pobreza... Ellos, que tanto presumen de caridad, muchas veces real en comedores sociales fruto de la dejadez del Estado para atender a los más desfavorecidos, pero que aluden al monopolio de este, cuando existen miles de ONG's que realizan su misma función pero con una pequeña diferencia: la financiación.

Mentía sin pudor De las Heras anoche cuando lanzaba a los televidentes el mensaje de que la Iglesia se financiaba únicamente por medio de la casilla de la Declaración de la Renta. A día de hoy, la Iglesia Católica sigue recibiendo una altísima financiación estatal, incluido de los impuestos de ateos, agnósticos, judíos, musulmanes,... Me gustaría saber qué pensarían algunos si el Estado financiara mezquitas con sus impuestos... pero bueno, volviendo a De las Heras, según éste, ni siquiera los sindicatos debían recibir financiación del Estado. Comparó a los sindicatos, agente social defensor de los derechos de los trabajadores con algo perteneciente únicamente al ámbito privado como es la religión...

Pero el Estado desde luego no predica con el ejemplo, empezando por el propio Jefe del Estado, Juan Carlos I, que se declara como "rey católico", y cuyos hijos se han unido en matrimonio por el rito católico en una ceremonia que cada española ha pagado, peseta a peseta en el caso de las infantas y €uro a €uro en el caso del Príncipe de Asturias...

Desde luego, la sociedad civil, por lo general, avanza, evoluciona, pero los dueños y señores de la moral, retroceden cada año un siglo.

Por tanto, me gustaría conocer dónde ha dejado el Gobierno de Zapatero su espada laica que tanto se enorgullecía en empuñar a durante su primera legislatura, me gustaría saber cuando la desenvainará para dejar de contentar a aquellos que no sólo no le apoyan, sino que intentan derribarlo una y otra vez...

Me gustaría saber cuando los ciudadanos vamos a dejar dejar de destinar parte de nuestros impuestos a financiar a los que en 1936 y a lo largo de 40 años, levantaron el brazo para saludar a un asesino.

martes, 1 de junio de 2010

La mentira dura hasta que la verdad florece


No hay quien camine esta semana por las calles de la Villa, hasta 36ºC ha marcado el mercurio hoy... Pero no sólo ha subido la temperatura en las adoquinadas calles: En la Carrera de San Jerónimo la cosa está que arde...

Tras el anuncio de las medidas de reducción del déficit, que conlleva el recorte del sueldo de funcionarios un 5% y la congelación de las pensiones (NO las no contributivas y las mínimas, que siguen subiendo según el IPC), el Congreso se ha convertido en un corral en el que el gallo dominante recibe sus golpes de gracia por parte de los ansiosos trepas que rebosan en sus ojos ansias de poder... Deslegitimando sus promesas de no recortar gastos sociales, el Gobierno ha tomado las medidas más duras en la Historia de la democracia española.

En un primer momento, el revuelo se produjo incluso en el seno del propio Partido. Una vez calmados los ánimos y la llamada a la unión en pos de la defensa del Ejecutivo, tocaba lidiar con el lado más crítico: la población española. Tras dos años de crisis y una subida constante del paro, nos encontramos a una nación cansada y desinformada, que no tiene fuerzas para desescuchar los cantos de sirena de la derecha más rancia y oportunista. Las medidas del Ejecutivo socialista, aplaudidas por la Unión Europea en contraposición con la cabeza gacha de un Presidente que siente haber traicionado a su electorado sin quedarle otro remedio, han sido vendidas por la oposición como una "bajada" de las pensiones y otras tantas sandeces semejantes.

Nos remontamos a la VII Legislatura, cuando un PP instalado en el poder con mayoría absoluta se dedicaba a los decretazos y a la pisoteada constante de los derechos sociales. Los mismos perros pero con distinto collar se erigen a día de hoy como defensores de estos derechos. Podría incluso comparar hoy a Rosa Luxemburgo con doña Mª Dolores de Cospedal, una líder encaramada a un atril construido con la demagogia más rancia. Por desgracia los españoles tenemos poca memoria, o más bien memoria selectiva. Nos olvidamos que a los que ahora lapidamos son los que, desde el momento que ocuparon La Moncloa en Marzo de 2004, han luchado por nuestros derechos, por la subida reiterada de las pensiones, el sueldo de los funcionarios y sin dejar de lado en ningún momento a los trabajadores, a los que, en situación de desempleo, se les ha ampliado todo lo que se ha podido la prestación...

Ayer mismo, en un cruce de la Plaza de Manuel Becerra, en el Distrito de Salamanca, en Madrid, se encontraban una serie de militantes del PP con un stand recogiendo firmas contra la subida del IVA que tendrá lugar en Julio. Cuando pasó a su lado un matrimonio mayor, les pidieron la firma, con la consecuente negativa de estos. Mientras cruzaba junto a ellos, escuché que la militante, de edad madura, y que se había quedado con la boca abierta y el boli en la mano perpleja, les gritó "Luego le quitarán la pensión...". A pesar de que estábamos en medio del cruce, el hombre se dio la vuelta indignado, diciendo "¿A que la contesto? Déjame, ¡que la contesto!". Su mujer le agarró del brazo, pidiéndole que por favor no lo hiciera... Yo mismo le dije que no merecía la pena, pues sólo decían tonterías, "o mejor dicho, mentiras". Lo cierto es que ese hombre me despertó simpatía, pues me recordó mucho a mi abuelo, que se fue de mi lado hace ahora un año, y del que me acuerdo mucho, pero especialmente con la política.

Lo que sobre todo me despertó la situación es rabia. Por desgracia la gente mayor es mucho más vulnerable a los medios de comunicación que el resto de los ciudadanos. No quiero decir que sean tontos, ni mucho menos, muchos de ellos han vivido una guerra y otras experiencias en la vida que no se aprenden haciendo una carrera, sino que por su edad no pueden leer a lo mejor un periódico o varios para comparar diferentes opiniones... por tanto son más vulnerables a las mentiras... y cuando escuchan barbaridades del estilo de la que escupió aquella militante, como que el Gobierno les va a quitar sus ingresos, muy bajos en la mayoría de los casos, se asustan, como es lógico.

Mi rabia no es tanto contra el propio pensamiento de la derecha, sino más bien con los medios que utilizan, con la mentira, esa mentira que apuñala y sangra. Dicen algunos que esto despierta posiciones radicales, pero mi opinión es que despierta más bien responsabilidad, responsabilidad por nuestra parte, porque Pablo Iglesias nos dijo en su día que "no somos socialistas para amar en silencio nuestras ideas ni para recrearnos con su grandeza, sino para llevarlas a todas partes...". Somos los encargados de abrir los ojos a la gente, no es posible que las encuestas indiquen que el PP va a obtener mayoría absoluta en feudos socialistas como Extremadura, Castilla-La Mancha y Asturias, lugares donde a día de hoy una educación y una sanidad pública de alta calidad no son una ilusión, sino una realidad.

José Mª Barreda, Presidente de Castilla-La Mancha, decía en la SER ayer que "en política, un año es muchísimo...". Por ello, unamos fuerzas y demos lo mejor de nosotros compañeros, no volvamos a los años de oscurantismo político, recordemos a los españoles que fue un Gobierno socialista el que nos metió en Europa, el que realizó la reconversión industrial, el que sacó a España del atraso de la dictadura,... Borrémosle de la mente a Javier Arenas que puede ganar por una vez en su vida las elecciones en Andalucía tras 20 años presentándose, desmintámosle a Cospedal que puede ser Presidenta de una comunidad que ni siquiera pisa y a la que olvida por completo mientras está en Génova nº 13... Y, aunque sea un topicazo de las campañas electorales, digamos con fuerza A GANAR, A GANAR Y A GANAAAR.

domingo, 16 de mayo de 2010

España llora de vergüenza



Hace unas semanas, La 1 de TVE emitía la película Las Trece Rosas, basada en la detención y ejecución de las trece jóvenes, muchas de ellas menores de edad, de las Juventudes Socialistas Unificadas (JSU) en el verano de 1939.

Sin duda, el largometraje, desgarrador de principio a fin, remueve las conciencias, de cómo habiendo acabado ya una guerra, una guerra entre hermanos, pueda guardarse aún tanto odio dentro de sí...

Ellas forman parte de la inmensa lista de crímenes de la dictadura nacional-catolicista del general Franco, un periodo de ruptura con la legalidad democrática de la II República Española, un periodo bañado en sangre bajo la bendición de la cruz y construido con el terror.

Esos crímenes, esos crímenes eran los que quería juzgar Baltasar Garzón, uno de nuestros más renombrados magistrados, que sentó en el banquillo a narcotraficantes, a asesinos, a terroristas pagados por el Estado (G.A.L.) y a corruptos de la política. Se han escuchado voces de todas partes, haciendo alusión a las checas, los "paseos" y Paracuellos... Sucesos sin duda terribles ocurridos en el bando republicano... pero durante una guerra... Al banquillo se quería llevar a quienes, en periodo de "paz", intentaron, literalmente, borrar del mapa a los "rojos", a los "no-españoles".

Pero haciendo una revisión de la pertrecha Historia reciente de nuestro país, encontraron en el batiburrillo legislativo de la Transición la Ley 46/1977, más conocida como Ley de Amnistía. Lo que estos eruditos no contemplaron, es que dicha ley no hace referencia a los crímenes de lesa humanidad, que comprenden, según el Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional, "las conductas tipificadas como asesinato, exterminio, deportación o desplazamiento forzoso, encarcelación, tortura, violación, prostitución forzada, esterilización forzada, persecución por motivos políticos, religiosos, ideológicos, raciales, étnicos u otros definidos expresamente, desaparición forzada, secuestro o cualesquiera actos inhumanos que causen graves sufrimientos o atenten contra la salud mental o física de quien los sufre, siempre que dichas conductas se cometan como parte de un ataque generalizado o sistemático contra una población civil y con conocimiento de dicho ataque."

Ni que decir tiene que a esto responden los secuestros de niños a familias republicanas, los trabajos forzosos para la construcción del Valle de los Caídos, las torturas en la Dirección General de Seguridad,... Pero parece ser que en nuestra joven democracia no lo habíamos visto todo... y es que un sindicato sin representación, como es Manos Limpias, hermanado con Falange Española, denunció por prevaricación a Garzón... porque él "no era competente"... ahora bien, si no es él, ¿quien lo es?. Pero quien algo teme, es porque algo esconde... y es que la complicidad de Falange en esos crímenes es algo que la Historia conoce.

Si esas Trece Rosas, junto con las miles de personas asesinadas por amar la libertad entre 1939 y 1975, pueden vernos, allá donde estén, probablemente estén llorando... llorando por ver que, a pesar de que la democracia volvió hace 33 años, sus asesinos aún continúan impunes...

Que reflexionen sobre esto quienes dicen "brindar con champagne" o estar contentos porque "la Justicia ha hecho lo que tenía que hacer"... pues seré entonces porque ellos, como Falange, tienen algo que ocultar... que tome nota el Sr. Camps, que se da baños de masas en Valencia mientras respira aliviado, porque el único que se atrevió a actuar contra su desvergüenza ha dejado ya de servir al pueblo español...

JUSTICIA
R.I.P
(Requiescat In Pace)

viernes, 12 de marzo de 2010

La ley de dependencia en el Imperio Aguirre


Quizá quienes hayamos visto de pequeños Asterix y las Doce Pruebas relacionemos enseguida la prueba del formulario A38 con lo que supone a día de hoy solicitar la ayuda para las personas con familiares dependientes a su cargo.

En la Comunidad de Madrid la conocida como Ley de dependencia, aprobada durante la VIII Legislatura, no ha llegado hasta este año. Pero, a pesar de ello, ni siquiera podemos decir que esté implantada al 100%.

Para una medida implantada por el que es para Aguirre un Gobierno abortista e improvisador, la administración regional a colocado al frente de la oficina a un director y dos funcionarios.... Un director y dos funcionarios para atender miles y miles de solicitudes. Y por si fuera poco, el procedimiento cuenta con innumerables formularios y plazos, en los que muchos madrileños han muerto antes de recibir esta prestación, incluyendo a mi propio abuelo, fallecido el pasado Mayo. Hemos conocido esta semana el caso de una familia madrileña, en que un ciudadano solicitó la prestación por cuidar a sus suegros, ambos dependientes, y ambos ya facllecidos. La Comunidad le ha entregado esta misma semana un frío cheque por un importe muy inferior al que les correspondía.

Pero no estamos hablando de un puro asunto económico, sino de un asunto moral. La dejadez y la despreocupación del Gobierno Aguirre por los ciudadanos madrileños, ese abandono de los servicios públicos en las voraces manos de la empresa privada y esa rebeldía ante cualquiera medida del Gobierno central nos hace reflexionar sobre en qué estamos pensando los madrileños cuando vamos a votar, ¿qué es lo que queremos? ¿Dejar nuestra vida a la merced del mejor postor? ¿Jugar con nuestra salud, nuestra educación?

Invito a la reflexión...