domingo, 11 de mayo de 2014

Las pinzas mejor para tender la ropa

Hace un par de años, cuando se celebraron las últimas elecciones al Parlamento de Andalucía, comentaba con un buen amigo, también politólogo, que quizás viniera bien que el PSOE-A necesitara a Izquierda Unida para gobernar en la región más poblada de España.

"No nos viene mal un tirón de orejas", pensábamos.

La relación PSOE-IU ha sido una historia llena de amor y desamor: en 1.979 el entonces PCE firmaba un pacto con el PSOE para gobernar en los ayuntamientos de España (incluido Madrid); en 1.993 laya Izquierda Unida de Julio Anguita se aliaba con el PP de José Mª Aznar para torpedear al PSOE de Felipe González en sus últimos años en La Moncloa (lo que se conoció como "la pinza"); para las generales de 2.000 y ante el previsible éxito del PP Joaquín Almunia y Paco Frutos firmaban un acuerdo,...

Pero llegó el catastrófico mayo de 2011, cuando se celebraban las últimas elecciones municipales y autonómicas:

El PSOE perdía su histórica mayoría absoluta en Extremadura (entre otras CC.AA.) y necesitaba los 3 diputados autonómicos de Izquierda Unida para gobernar. Sin embargo, IU-Ex, desoyendo las órdenes de la dirección federal del partido, decidió abstenerse, provocando que, por primera vez en la Historia, Extremadura tuviera un gobierno popular.

Fue un duro golpe para la coalición, tanto por permitir que gobernara el PP como por mostrar una falta de disciplina al desoír las indicaciones de Cayo Lara.

A pesar de todo, desde entonces y hasta hoy, Izquierda Unida ha mostrado una actividad enfocada principalmente en dos objetivos: 

- Primero, ser un partido opositor al PP, el partido en el Gobierno de España
- y segundo ser, a su vez, un partido opositor al partido líder de la oposición, el PSOE

La estrategia es clara: intentar hacer ver que el partido "de la verdadera izquierda" es únicamente IU, para nada el PSOE (a pesar de que en los barómetros del CIS los ciudadanos lo siguen calificado como de izquierdas), e intentar atraer a los votantes socialistas. 

Y esto es lo que se ha puesto de relieve en la recién estrenada campaña para las Elecciones al Parlamento Europeo 2014: Su discurso se ha reducido a pretender demostrar que "PPSOE" son lo mismo porque socialistas y populares votan un 70% de veces juntos en la cámara de Estrasburgo, porque juntos apoyaron la reforma del Artículo 135 de la Constitución Española y porque hay malas lenguas, sobre todo desde el PP, que ante un Congreso muy fragmentado en 2015, sugieren una gran coalición PP-PSOE, al estilo de la CDU-SPD en Alemania.

Lo que sin embargo no cuenta Izquierda Unida, de manera totalmente interesada, claro, es que su grupo europeo, Izquierda Unitaria, vota alrededor de un 50% de veces con los Liberales, un 40% con los Populares, etc. Tampoco cuentan que nadie del PSOE que esté al mando apoya esa coalición con el PP, que sólo personalidades de Génova lo hacen, y que, por supuesto, ellos, como hemos sabido recientemente, seguirán permitiendo que PP gobierne en Extremadura tras rechazar la moción de censura presentada por los socialistas.

Todo queda en que si IU ataca al PSOE "es legítimo", porque los socialistas nos hemos vuelto poco menos que los tories de los tiempos de la Sra. Thatcher, porque ellos son la "verdadera izquierda", pero en cambio, si el PSOE ataca a IU (cosa que hasta ahora no había ocurrido, pero, oiga, todo tiene un límite), "es una vergüenza" porque los socialistas perdemos el tiempo atacando a la izquierda y no al PP.

Un panorama, en mi opinión, absolutamente desolador de cara a 2015, donde por ejemplo PSOE+IU tendrían la posibilidad de gobernar el Ayto. de Madrid en solitario y la Comunidad Autónoma, en principio, con UPyD.


Finalmente, lo que terminan viendo los ciudadanos es una izquierda dividida en dos formaciones diferentes, lo cual da más sentido a nuestra pluralidad democrática, pero que cuando hay grandes oportunidades de trabajar juntos y aportar puntos de vista diferentes, no van de la mano, como ocurre en Extremadura.

lunes, 14 de abril de 2014

A por la Tercera, que no volver a la Segunda...



A nadie se le escapa que hoy es 14 de abril, una fecha que no pasa desapercibida en el calendario de la Historia de España.

Un día como hoy, hace 83 años, se proclamaba sin derramamiento de sangra la II República española, con sus virtudes y sus defectos, un régimen quizá demasiado avanzado para aquella España de 1931.

Pero no es cuestión de hacer una revisión permanente de ese periodo y del posterior Franquismo.

Celebrar el 14 de abril, reivindicar el régimen republicano es mucho más que eso. Quien de verdad conozca lo ideales republicanos, en el sentido global, sabe que no puede aplicarse a la España de 2014 un régimen de 1931, porque nuestro país y el mundo entero son muy distintos de entonces.

Tampoco es querer un nuevo régimen democrático simplemente porque Juan Carlos I mate a elefantes, su yerno se haya enriquecido con caudales públicos o “nos salga más barato una República” (hay que señalar que los que defienden la monarquía parlamentaria actual también defienden que su postura es la más económica, aunque no es del todo cierto).

Querer una República en España es querer un sistema que puede ser de izquierdas o de derechas, pero un sistema que sea más democrático por poder elegir, directa (como en Francia y Portugal) o indirectamente (como en Alemania, Italia,…) a la Jefatura del Estado, por poder crear una sociedad más participativa, transparente, cívica, donde los valores de ciudadanía se impartan en la Educación Pública, el respetar a todos los ciudadanos sea cual sea su credo, raza (si es que eso existe), cultura o lengua, el poner en conciencia que el sistema depende de todos y que todos pueden acceder a él, incluso hasta la Jefatura del Estado sin necesidad de tener un determinado apellido; porque eso es una república, algo de todos, algo que hay que cuidar con conciencia democrática sana, no es una Revolución Bolchevique ni querer pasar por la guillotina al Rey ni nada parecido.

Y hay que afrontarlo sin miedo, España puede hacerlo sin quitar sus logros al régimen actual, pero debe seguir avanzando, somos ciudadanos que hemos sufrido mucho a lo largo de nuestra Historia reciente, pero por fin hemos dejado de matarnos unos a otros, somos por fin ciudadanos de Europa, ¿de verdad creéis que no podemos asumir esta nueva aventura?


Por todo ello, como cada día de cada año, sin necesidad de ser 14 de abril, ¡Viva la República!

miércoles, 2 de abril de 2014

Aunque no se lo crean, hay vida más allá de los Pirineos


El pasado domingo tuvo lugar el acto de precampaña del PSOE en Madrid con la plana mayor del partido. Allí estaban Elena Valenciano, Rubalcaba, Zapatero, Felipe, Tomás Gómez,… y como plato estrella el candidato socialista a la Presidencia de la Comisión Europea, Martin Schulz. Vamos, que si Pablo Iglesias hubiera estado vivo también se habría pasado por allí a saludar.

Si bien es algo novedoso que por primera vez en las Elecciones al Parlamento Europeo haya candidatos a presidir el Ejecutivo de la Unión Europea, que el PSOE contara con el de los socialistas europeos en ese acto era un bombazo, sobre todo porque Schulz deberá hacer campaña por los 28 Estados miembros, especialmente en Alemania, donde es cabeza de lista por el SPD.

Eran las 14h00, y empezaba laSexta Noticias. Bueno, hasta que llegaran el resto de informativos a las 15h00, me conformaría con lo que contaran ellos sobre el acto. Mi cara se debió ir cambiando a un color cada vez más bermellón según avanzaba la noticia. Sólo en los últimos diez segundos mencionaron que había estado Martin Schulz, sin siquiera sacar su imagen ni sus palabras (en un más que correcto castellano, por cierto). Venga, vamos a probar con TVE… en la televisión pública fue aún peor: ni lo mencionaron.

Tal vez poca gente sea verdaderamente consciente de lo cruciales que son por lo general los comicios a la cámara europea, y menos aún lo cruciales que son esta vez: son más importantes que nunca.

Este mensaje no es a la ligera, el último tratado, el de Lisboa, introdujo una avalancha de cambios en todo el sistema europeo, y muchos de ellos se plasman en el Parlamento. Por primera vez el único órgano al que elegimos directamente los ciudadanos tiene la última palabra en toda la normativa europea, cosa que hasta ahora era decisión de los Estados a través del otro órgano legislativo, el Consejo o Consejo de la Unión (no confundir con el Consejo Europeo y menos con el Consejo de Europa). El Parlamento Europeo representa a los 500 millones de ciudadanos por ideologías, no por países, y toma parte en decisiones que afectan a absolutamente todos los ámbitos de nuestra vida diaria: los fondos que se destinarán a nuestros países y regiones para infraestructuras (Alta Velocidad, autovías,…) a través del Presupuesto, la cantidad de atún rojo que podemos pescar en el Estrecho, los acuerdos comerciales con cualquier país no-europeo, la prohibición de los cigarrillos mentolados, que por ley todos los cargadores de móviles sean iguales para que las compañías no nos timen, que los juguetes cumplan una serie de requisitos para que no supongan un peligro para los niños, las ayudas para nuestros agricultores… Cosas que nunca esperaríamos que se decidieran en Bruselas.

Todas estas novedades que hacen del Parlamento Europeo una institución más poderosa que nunca, junto con que por primera vez conozcamos a los candidatos a la Comisión (elegida por el Parlamento, Schulz por los socialistas, Jean-Claude Juncker por los populares, entre otros…)  se ve que no son suficientes para que los medios de comunicación se quiten las dichosas orejeras nacionales. Desde que en 1986 España eligiera por primera vez a sus eurodiputados, siempre se ha votado con una conciencia nacional, los mítines eran en clave de política nacional. Partiendo de que nunca debería haber sido así, esta vez debería serlo menos que nunca.

Spot del PSOE reivindicando otra Europa

Si hablamos de los partidos, el PSOE lo ha cambiado en las dos últimas ocasiones, con el lema “Este partido se juega en Europa” en 2009 con Juan Fernando López Aguilar y este año con la figura de Schulz para la Comisión. Izquierda Unida abandera la lucha contra la derecha neo-liberal y las políticas austericidas en Europa y el PP… sencillamente desprecia los comicios. No por el hecho de ser el PP, que un politólogo dijera algo tan simplista tendría delito, si no porque no se sabe si porque los dan por perdidos o porque Europa no les interesa, no existe promoción alguna del candidato popular europeo, el luxemburgués Jean-Claude Juncker.

Con todo esto, ¿de verdad se quiere unas elecciones verdaderamente europeas o es sólo una pose, “postureo” que se dice ahora? Mientras quienes creemos en esta nuestra Unión Europea como digo yo, nos esforzamos en explicar su funcionamiento a familiares y amigos, su importancia, y lo que nos jugamos, determinados partidos junto con los medios de comunicación hacen un ejercicio de “tumbarse a la Bartola” y esperar a que lleguen las municipales y generales de 2015, porque a pesar de todos los medios a nuestro alcance, aún nos cuesta horrores mirar por encima de los Pirineos y Europa sólo nos interesa cuando nos financia el 70% de una autovía o una línea de AVE… aunque no se preocupen ustedes, ya se encargará el alcalde, consejero o ministro de turno de ir hasta con el obispo si hace falta a la inauguración de la misma para rascar votos, eso sí, con cargo a Europa claro…

miércoles, 5 de marzo de 2014

Carta abierta de "agradecimiento" a Ferraz


Cuando estaba a punto de cumplir los 18 años, en junio de 2008, pensaba "Lo primero que haré cuando los cumpla será afiliarme al PSOE y a las Juventudes Socialistas". Más tarde supe que a éstas podría haberme afiliado a los 14, pero bueno.

Lógicamente no fue lo primero que hice, la excitación de aquel verano, el más largo que he tenido jamás era tremenda: había terminado mi etapa escolar, me iba a ir de InterRail, y en octubre empezaría la carrera de Ciencias Políticas en la Complutense, algo que, por raro que parezca, tenía pensado desde aproximadamente los 15 años.

Pero efectivamente llegó la carrera y la efervescencia de mi curiosidad por la política, así que era el momento ideal para dar el paso: en enero de 2009 me afilié al Partido y a Juventudes en Chamberí. Yo vivo en Centro, pero dado que por entonces no existían las Juventudes Socialistas allí (junto con otros compañeros las fundamos en 2011) me mandaron al distrito vecino. No fue hasta las Elecciones al Parlamento Europeo de junio de ese mismo año cuando me trasladé a Centro, la agrupación donde todavía sigo y espero seguir por mucho tiempo.

A pesar de todo este montón de recuerdos, si hay algo que no olvidaré, y creo que coincidirán conmigo muchos compañeros, es el día que me llegó mi carné de militante, con una carta modelo firmada por la entonces Secretaria de Organización, Leire Pajín. Por fin formaba parte del partido de Pablo Iglesias, de Indalecio Prieto, de Felipe, de Guerra y de José Luis Rodríguez Zapatero, por entonces Presidente del Gobierno y figura que me había empujado, en cierto modo, a escoger mi carrera.

Decía un compañero que precisamente en momentos como aquel, cuando el Partido estaba en una situación tan difícil (al inicio de la crisis económica y en el Gobierno), era cuando suponía un gesto más admirable afiliarse. Y creo que así es, durante los años siguientes, y sobre todo a nivel nacional, donde ostentamos el poder hasta 2011, y parafraseando a Felipe, me tuve que tragar muchos sapos, tuve que sacar la cara por un partido que estaba faltando a su programa y actuando bajo el yugo de Berlín. Tuve que apoyar a un candidato a elecciones generales que no me gustaba, trabajar en Ferraz como voluntario para su campaña por las tardes con un Sol de justicia y los niñatos de la JMJ llenando las calles de Madrid, y tuve que acatar su victoria en el 38º Congreso del Partido en febrero de 2012. Lo que llaman "lealtad política".

Pero ese sólo fue el comienzo de una sucesión de acontecimientos que no hay manera de tragar, y más para un politólogo; cosas que por mucha lealtad política que uno quiera demostrar, es imposible admitir.

Hace aproximadamente una hora, ojeando Twitter, lo he leído: la Comisión Ejecutiva Federal del PSOE ha prohibido al Partido Socialista de Navarra (PSN-PSOE) presentar una moción de censura o apoyar cualquiera que se presente contra la Presidenta Yolanda Barcina (UPN) por necesitar para ello el apoyo de la coalición de izquierda abertzale Bildu, coalición, por otra parte, que en todo momento el Trib. Constitucional ha considerado que cumple la Ley de Partidos.

Ferraz ha preferido no expulsar del Gobierno Navarro a un partido ultracatólico y ultraconservador, cercano al Opus Dei, como es Unión del Pueblo Navarro, antes que ser apoyados por Bildu. Esto lo está diciendo un partido, mi partido, que ha gobernado España con apoyos puntuales de PNV y CiU o del PP en Euskadi entre 2009 y 2012, todo ello "como un mal menor". Un partido, UPN, al que el PSN-PSOE apoyó para obtener el Gobierno Foral en 2011 y que supuso el abandono de casi la mitad de la militancia.

No sé si habéis hecho esto confiados y movidos por la euforia de las encuestas que apoyan nuestra victoria en las Europeas del 25 de mayo o por qué, pero te diré algo Alfredo Pérez Rubalcaba: con lo de hoy, la gota que colma el vaso, has conseguido que aquel día de hace 5 años en que abrí la carta que contenía mi carné de militante me pareciera una auténtica mentira. Gracias.

“Sois socialistas no para amar en silencio vuestras ideas, ni para recrearos con su grandeza y con el espíritu de justicia que las anima, sino para llevarlas a todas partes”

Pablo Iglesias Possé
[Frase que aparece en el reverso de los carnés del Partido Socialista Obrero Español]

lunes, 10 de febrero de 2014

Un tren que no para en Ferraz

Dice el refranero popular que hay trenes que sólo pasan una vez en la vida. Yo hablando de trenes, qué raro ¿verdad?

Lo cierto es que no se me ha ocurrido un refrán mejor para describir lo que en estos últimos días está ocurriendo en el PSOE de cara a las elecciones al Parlamento Europeo que se celebrarán en los 28 Estados miembros entre el 22 y el 25 de Mayo (este último día es el caso de España).

Despejadas las dudas de algunos ilusos que llegaron a pensar que el mecanismo de primarias se activaría también para estos comicios, a los pobres militantes (los que quedamos después de esta larga tormenta) sólo nos quedaba esperar a ver qué decidía nuestro todopoderoso Comité Federal.
Elena Valenciano, Vicesecretaria General del PSOE

Y cuando ya creíamos que nada nos podría sorprender, la segunda de a bordo de Rubalcaba, Elena Valenciano, Vicesecretaria General de una de las ejecutivas federales peor valoradas, ha sido presentada como flamante estandarte de nuestra victoria en Europa.

Claro, si uno analiza las encuestas, que reflejan un Parlamento Europeo muy dividido con mayoría de grupos políticos de izquierda, y a cuya cabeza está la Alianza de Socialistas y Demócratas Europeos (grupo al que pertenecen partidos como el PSOE, el PS francés, el SPD alemán o los laboristas británicos) con 213 de los 751 escaños, cuatro por encima del Partido Popular Europeo, se podría pensar que lo ideal sería aprovechar el desgaste del PP por su gestión de gobierno, división interna, dispersión del voto de centro-derecha (VOX, UPyD, Movimiento Ciudadano,…), y presentar a un candidato fuerte que nos colocara en buena posición de cara a las elecciones de 2015 (autonómicas y locales y generales). Será por gente válida en este partido...


Pero estos razonamientos no han llegado hasta Ferraz 70. En una última demostración de poder y apoyándose en la comodidad que da llevar cierta ventaja en las encuestas, la Comisión Ejecutiva Federal (CEF) ha optado por Valenciano en vez de apostar por un valor seguro como es Juan Fernando López Aguilar.
López Aguilar, Ministro de Justicia en el primer Gobierno Zapatero, ya libró una dura batalla en las europeas de 2009 frente a Jaime Mayor-Oreja, aunque su gran dialéctica y conocimiento de Europa no bastaron para levantar unos resultados que anunciaban el principio del reiterado fracaso socialista. A día de hoy sigue siendo el Presidente de la Delegación Socialista Española en el Parlamento Europeo, y durante estos cinco años ha demostrado una gran capacidad de trabajo e iniciativa.

Pero si hay un talón de Aquiles achacable a Juan Fernando es su apoyo a Carme Chacón en el 38º Congreso del Partido en Febrero de 2012 que terminó ganando Rubalcaba: un apoyo que no se olvida y que ha sido decisivo a la hora de descartarle.
Un gran compañero y amigo me ha dicho “Pero, ¿qué más te da? Tú no eres estatalista, eres europeísta, el candidato de todos los socialistas europeos es Martin Schulz (actual Presidente del Parlamento)”. Y tiene razón, pero hay que analizar todos los aspectos:

Hace un par de semanas, como Presidente del Parlamento Europeo, Schulz publicó en castellano en su Twitter una felicitación al Gobierno de Mariano Rajoy para que “continuara con la senda de las reformas”. Reformas que nosotros, ciudadanos de este nuestro país, sabemos en qué se traducen: abaratamiento del despido, privatizaciones de empresas públicas, recortes salvajes en el gasto público (especialmente Sanidad y Educación)…

Entonces, si Schulz encabeza la candidatura socialista, la candidatura que se opone al neoliberalismo salvaje que impera en Europa, ¿no debería haber dejado de lado su perfil institucional antes de felicitar a Rajoy por su gestión?. Un error que, desde otras formaciones como Izquierda Unida, no han dejado pasar por alto, para variar. Si el candidato de todos los socialistas y socialdemócratas europeos será cabeza de lista por el SPD, ¿qué hace este partido, gobernando en coalición con la CDU de Angela Merkel? Es justo decir que han apretado mucho las tuercas a sus socios conservadores en aspectos como el salario mínimo, sí, pero la ciudadanía lee también, especialmente en campaña electoral, la letra pequeña. Mi esperanza a día de hoy reside en que Schulz sea el verso suelto del SPD y simbolice realmente las aspiraciones socialistas en Europa, el promotor de un socialismo europeo y no de un socialismo a la alemana.

"Centrémonos en lo que nos une, no en lo que nos divide"
Cartel de la campaña de Martin Schulz para presidir la Comisión



Como conclusión se me vienen a la cabeza las siguientes cuestiones, ¿soy el único que piensa que los resultados de las encuestas nos han hecho dormirnos (aún más) en los laureles? ¿Soy el único que piensa que desde hace años los socialistas europeos vamos dando bandazos cuando alcanzamos el poder? ¿Soy de verdad el único que piensa que los socialistas españoles deberíamos buscarnos mejores compañeros de viaje que los laboristas británicos, o el PASOK griego?

Sé que, como ha ocurrido en otras ocasiones, se me tachará de muchas cosas, puede que incluso de "traidor", de que “hago un flaco favor a una compañera como Elena Valenciano” o que qué hago en este partido si tantos disgustos me da. A lo que siempre respondo igual: Precisamente porque creo en este partido, el PSOE, porque creo en el PES (Partido Socialista Europeo), porque creo en sus miles de militantes que se parten la cara todos los días, y porque creo en la Unión Europea y en las elecciones al Parlamento Europeo como las más decisivas de todas, hago mías estas palabras. 

Escribo, quizá, lo que muchos piensan pero pocos se atreven a decir.

martes, 12 de noviembre de 2013

Hemos vuelto... aunque nunca nos fuimos del todo...

Discurso final de Alfredo Pérez Rubalcaba en la clausura de la Conferencia Política

Hace poco salió un anuncio en la tele en que una chica decía que se dedicaba a fabricar “olores de cosas nuevas”, refiriéndose a ese olor que tienen las cosas recién les quitas el envoltorio, ese momento en que nos quedamos mirando como tontos la cosa que acabamos de desenvolver… Como cuando nos compramos un móvil táctil nuevo y queremos que la pegatina de la pantalla siga el máximo tiempo posible pegada… hasta que llega el típico amigo gracioso que pega el tirón y parece que nos han hecho la cera en las piernas.

Pues esa mezcla de sensaciones reconozco que tengo desde el domingo. Motivos personales importantes me impidieron asistir a la Conferencia Política como tenía previsto con mi buen amigo y compañero Salva, pero no por ello tengo menos ilusión por el resultado de la misma.

Los que leísteis mi anterior entrada en Dicen por los mentideros de la Villa sabéis que era altamente escéptico con lo que podía salir del Palacio de Congresos de Madrid este fin de semana. Pero he podido comprobar que, gratamente, me equivocaba.

Estos logros no han hecho más que constatar que nacimos como un partido de izquierda y que así debemos seguir siéndolo a pesar de los graves errores de los últimos años. No quiero hacer un post muy largo, por tanto sólo me gustaría destacar algunos aspectos clave:

     La promesa de primarias: Sabiendo que este proceso nos ha llevado a luchas intestinas en vez de procesos de fructífero debate y a mediáticos ridículos, era la clave de bóveda. El proceso de primarias a nivel federal sólo tiene el precedente del 24 de Abril de 1998, cuando Josep Borrell ganó al entonces Secretario General Joaquín Almunia. Poco más de un año después, las presiones del aparato del Partido hicieron que renunciara en favor de su rival, lo que provocó la mayor derrota electoral del PSOE antes de la de Noviembre de 2011. Fue una excusa barata que sirvió para que los enemigos de la democracia interna como los entonces barones José Bono o Juan Carlos Rdguez. Ibarra condenaran las primarias per sæcula sæculorum. Y con tretas como “el candidato único” nos habíamos ido olvidando de lo que era elegir a nuestro o nuestra posible candidato o candidata a la Presidencia del Gobierno. 
Los guiñoles de Almunia y Borrell se comportan como niños ante las primarias del '98

Esta vez hemos ido más allá, vamos a seguir el ejemplo del Parti Socialiste francés y serán los ciudadanos mayores de 16 años, además de los militantes, los que elegirán a nuestro candidato o candidata para las próximas elecciones, y se hará tanto a nivel nacional como autonómico como local. Para ello serán necesarios 10.000 avales de los militantes, la mitad que hasta ahora. Hoy mismo hemos sabido que Enrique del Olmo, militante del PSOE-PSM Centro, es el primer candidato a las elecciones primarias para la Alcaldía de la Villa. Competirá, previsiblemente, con el actual Concejal Portavoz del Grupo Municipal Socialista, Jaime Lissavetzky, y con el diputado autonómico y Secretario de Economía del PSM, Antonio Miguel Carmona.

Respecto a otros partidos de izquierda, ésta supone, bajo mi punto de vista, la medida más importante, ya que estamos ofreciendo a los votantes del PSOE una oportunidad que Izquierda Unida, el partido adalid de “la verdadera izquierda”, no ofrece, ya que, aunque lo nieguen, son un partido muy rígido.

     La reforma fiscal: En el intento de enmendar los errores fiscales de la era Zapatero, cuando bajar impuestos “era de izquierdas”, la eliminación del IRPF para las rentas inferiores a los 16.000 € anuales o la creación de una nueva figura impositiva que aúne el IRPF más el Impuesto sobre el Patrimonio son, esta vez sí, auténticas propuestas socialistas para la redistribución de la renta y el fortalecimiento de la financiación de los servicios públicos como la Sanidad o la Educación, servicios que, además, se blindarán constitucionalmente.

       La laicidad: El PSOE no ha sido jamás un partido confesional, es más, siempre ha abogado por el laicismo y la total separación Iglesia-Estado. Sin embargo, por miedo a tocar uno de los aspectos más delicados de la Transición, a la hora de tomar las riendas del Gobierno se nos ha olvidado. Se le debió de olvidar a Felipe y también a José Luís. Pero parece ser que esta vez vamos a tomarnos una dosis doble de DeMemory cuando pisemos La Moncloa y se van a renegociar desde cero los Concordatos Reino de España – Estado Vaticano y aspectos tan aparentemente simples como la desaparición del crucifijo y la prohibición de la jura en la toma de posesión de los ministros se va a llevar a cabo. Al fin y al cabo, ¿para qué tienen que jurar fidelidad a Dios si ya lo hacen a la Constitución? Quizá Bono pueda explicárnoslo…

      La Rep… la Rep…: Como se suele decir en España, no es oro todo lo que reluce. En un contexto de clarísima debilidad de la institución monárquica, las bases del Partido han clamado por el posicionamiento en favor de la III República, pero ni con esas se ha conseguido por parte de la dirección un compromiso para la celebración de un referéndum monarquía vs. república en la que el PSOE se decantaría, siguiendo su ADN, por esta última opción. No es casualidad que fuera la única resolución que levantó abucheos y pitidos en la mañana del domingo.

De este modo el Partido ha despertado por fin el interés (que no confianza, de momento) en la ciudadanía y, lo que es aún más esperanzador, en sus militantes. Me incluyo en ese grupo. Ha servido también para dar un cierto respiro a Rubalcaba de aquí a las primarias, cuya fecha anunciará en Enero, y lavar su imagen, pasando a ser “el Secretario General que abrió el partido a las bases”.



Pero si alguien merece un reconocimiento expreso esos son los miles de militantes que nos hemos partido la cara por este partido y que hemos sido quienes de verdad hemos tirado del carro para hacer que esta Conferencia sea el principio de un nuevo PSOE que mira hacia el futuro pero sin perder de vista sus raíces, unas raíces democráticas, tolerantes, laicas, republicanas (aun con todo, sí),… unas raíces, como no podía ser de otra maneza, de izquierda.

miércoles, 6 de noviembre de 2013

Conferencia Política: Ahora o nunca...

Presentación de la campaña "Socialistas ¡conectamos!" para la Conferencia Política

Estamos en Noviembre y, casi sin darnos cuenta, ha llegado el momento que los militantes del Partido Socialista Obrero Español llevábamos esperando demasiados meses, se podría decir que incluso habíamos perdido la esperanza de que llegara: la Conferencia Política.

Resulta paradójico que un partido con unas siglas tan marcadas y una Historia como la nuestra necesite de un evento de este tipo para saber qué opinamos sobre cada tema de actualidad, qué debemos responder en las ruedas de prensa o qué podemos ofrecer los socialistas para ser alternativa de gobierno… Es paradójico que incluso necesitemos a personas de otros partidos para recordarnos que sí, que somos de izquierdas.


Con unos resultados difícilmente empeorables como los de 2011 (los de Mayo y los de Noviembre), federaciones que toman su propio camino desoyendo a Ferraz (refiriéndome a Galicia, no a Cataluña), una militancia que clama a su Ejecutiva Federal para que reaccione y empiece a actuar como un partido de oposición en condiciones a la vez que reclama más participación en la toma de decisiones,… esta Conferencia se plantea como un verdadero salvavidas para Rubalcaba ante una tempestad que su barco ya no soportaba… un barco en el que vamos todos, por cierto.

Dejando por un momento de lado el momento presente, podemos viajar en el tiempo hasta el verano del año 2000. En primavera un abatido Joaquín Almunia dimitía como Secretario General del PSOE tras una severa derrota electoral que conduciría a José María Aznar a alcanzar la mayoría absoluta. Estaba claro que tras la jugarreta de Ferraz al auténtico ganador de las primarias, Josep Borrell, los comicios del 12 de Marzo de aquel año no serían fáciles para el delfín de Felipe. El PSOE había llegado al clímax de una agonía que venía arrastrando a lo largo de toda la década de los ’90 con casos de corrupción (FILESA, Caso Roldán), luchas intestinas ente las diferentes “familias” (guerristas, renovadores,…), la derrota del ’96…

Fue entonces el momento de convocar el 35º Congreso Federal para renovar la dirección del Partido. Desde luego sé que si por aquel entonces hubiera militado se me habría caído el alma a los pies al ver a los candidatos: José Bono, Presidente de Castilla-La Mancha y representante del sector más moderado y católico; Rosa Díez, eurodiputada y sin un perfil político definido; Matilde Fernández, la cara visible de una familia guerrista que había sido prácticamente barrida del Partido; y un joven diputado por León llamado José Luis Rodríguez Zapatero. Por suerte, por entonces, yo acababa de cumplir 10 años.

Ese mismo día en que los cumplí, el 25 de Junio, el desconocido candidato leonés había decidido montarse en un coche con unos cuantos compañeros más y recorrer España en busca de los apoyos que un mes más tarde le llevarían a ostentar la Secretaría General del partido político más antiguo de España y, cuatro años después, a la Presidencia del Gobierno.

Ejecutiva Federal resultante del 35º Congreso

Zapatero, independientemente de su gestión política posterior en Ferraz, ilusionó no sólo por su proyecto y su juventud, sino porque era totalmente opuesto al resto de candidatos, que significaban o bien prologar la agonía del Partido o bien darle directamente la puntilla. Los militantes se levantaron un día sabiendo que pertenecían a un enorme gigante con los pies de barro y se acostaron con la cabeza bien alta, sabiendo que, como diría el Ministro Montoro, había luz al final del túnel.

Volviendo al presente, las crecientes demandas de la militancia, especialmente en lo referente a las primarias para elegir candidatos tanto para las Elecciones al Parlamento Europeo de Mayo de 2014 como para las Elecciones Generales de 2015, se han estado, hasta ahora, estrellando contra el frío muro del aparato federal. Y donde por parte de los organizadores se está viendo una oportunidad para apaciguar los ánimos, por parte de los militantes y los diferentes movimientos que están surgiendo entre ellos (como el Foro Ético de Odón Elorza) se ve una posible grieta que haga que se derrumbe el edificio, un edificio prácticamente en ruinas y que necesita levantarse desde los cimientos basándose en los planos fundacionales.

Lo que bajo mi punto de vista es sorprendente es que tengamos que estar esperando a procesos mediáticos como éste, casi suplicando, para que “los de arriba” se den cuenta de que no están achicando el agua de este barco sino más bien ayudando a que entre mientras en las puertas de sus despachos siga figurando su nombre, unas puertas que parecen estar en los últimos tiempos revestidas de corcho porque no se oye nada de lo que pasa fuera.

Espero, por tanto, que con este proceso, aunque no sea un proceso congresual, en la Conferencia Política de este fin de semana cambiemos, de una vez por todas, los «Callaos, que no tenéis ni idea» por los «Bueno, y vosotros, ¿qué opináis?»

Como decía la canción de Elvis: It's NOW or NEVER

Podréis ver la Conferencia Política en directo y todo lo relativo a la misma en la web creada para la ocasión.


Nota al lector: Si se me tacha de “traidor” o “desleal” por este artículo, si serlo implica querer que mi Partido vuelva a ser lo que era independientemente de quién quien lo dirija y sin pensar en qué puesto me puede conseguir esa dirección, soy el mayor traidor de todos los traidores.